¡Nos introducimos en el fascinante mundo de la alimentación durante el embarazo!

La dieta de la embarazada, y de la madre que lacta debe ser básicamente, normal. La misma que puede disfrutar todo el mundo, hombres y mujeres, con hijos o sin hijos, pero de la que nos hemos ido apartando. 

No se trata pues, de hacer un «sacrificio» durante unos meses para luego volver a comer papas fritas y gaseosas, ni de poner nuestra salud en el altar de la moda y de la publicidad, pero si aprender a comer con hábitos saludables. Porque lo que de verdad va a influir a largo plazo en la salud de nuestros hijos no es lo que hemos comido durante el embarazo, ni lo que comemos durante la lactancia, sino los hábitos que adquirirá comiendo a nuestro lado durante los próximos veinte años o más. Nuestra forma de comer ya no nos afecta únicamente a nosotros; tenemos también la responsabilidad de ser un buen modelo para los pequeños. 

Para empezar, ni el embarazo,ni el nacimiento del bebé, ni la lactancia son una enfermedad. Por lo tanto no es necesario estar sobre medicadas, ni sobre preocupadas,

Muchas embarazadas pasan los nueve meses pendientes de la balanza y los gramos conforme pasan los días y otras sin embargo, protagonizan películas donde la norma es el desenfreno. La clave staría en cambiar a tiempo el estilo ó hábitos . Sea como fuere, el embarazo y la lactancia son dos procesos fisiológicos; tan fisiológicos como dormir ó respirar. Lo lógico es pensar que no será necesario recurrir a sofisticadas técnicas para que tales procesosfuncionen bien.

Una buena alimentación es, una excelente medida preventiva antes, durante y después del embarazo. Pero una cosa es preocuparse y otra, angustiarse.

Sin embargo, resulta necesario describir las características que tiene (y que no tiene) una alimentación sana. Aquí vamos con una definición …. Saludable:

Para empezar la dieta más saludable no tiene apellido, ni de la Luna, ni del Sol, ni de la manzana, ni lleva el nombre de ningún personaje famoso records en venta en librerías! Mucho menos para embarazadas.

Los estudios e investigaciones más serios revelan que los patrones de alimentación vinculados con un mejor estado de salud se basan en:

- Consumir alimentos vegetales poco procesados: frutas frescas, verduras,hortalizas, legumbres, frutos secos y cereales integrales (arroz integral, pasta integral, pan integral).
- Lácteos bajos en grasas y aceites vegetales.
- Bajo aporte de cereales refinados (pasta blanca, pan blanco, arroz blanco, etc.), azúcar o productos azucarados (pan galletitas, repostería, bebidas azucaradas), y carnes rojas y procesadas.
- Hortalizas, legumbres, frutos secos (sin agregado de sal
- Por último, alimentos ricos en fibra, que conviene incorporar lentamente observando las reacciones que se producen en nuestro organismo, en función del hábito de consumirlos.

 

Pero esto, es solo el principio... ¡¡¡Vamos por mas!!!


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