¡Qué sueño!

¡Estás embarazada y tenés sueño! Es totalmente normal, ¿querés saber por qué? Acá te contamos.

Uno de los síntomas más llamativos y quizás molestos (aunque no se da en todos los casos) del embarazo es la somnolencia , que nos puede atacar en los momentos más inoportunos.

Esto es muy habitual en el primer trimestre, donde nos sentimos con muchas ganas de dormir debido al aumento de la hormona progesterona, que tiene un efecto sedante. La progesterona triplica sus niveles durante el embarazo y produce esa somnolencia a toda hora. No es una buena idea que aumentemos las dosis de café, ya que en excesiva cantidad el mismo no es bueno para el embarazo. Si estamos en el trabajo y necesitamos mantenernos despiertas podemos recurrir a pequeñas caminatas o ejercicios que activen la circulación y nos distraigan para luego retomar la tarea. Si podemos permitirnos pequeñas siestas, hagámoslo ¡ya vendrán las épocas de poco dormir cuando tengamos al bebé en brazos!

En el segundo trimestre puede ser que también suframos alteraciones del sueño, pero las mismas son de otra índole: se nos interrumpe por la repetida necesidad de ir al baño a orinar durante la noche. Una buena idea es orinar antes de acostarnos y tomar poco líquido durante la cena para evitar la producción de orina que nos hará despertar frecuentemente.


Finalmente, en el tercer trimestre el problema del sueño también está presente, pero no por la sensación de somnolencia sino, por el contrario, debido al tema de la incomodidad para dormir. Es que entre la necesidad de orinar frecuentemente, la incomodidad de la panza que impide en algunos casos la posición habitual y obliga a encontrar nuevas formas de dormir, los movimientos del bebé y en algunos casos las contracciones, sumados a la ansiedad general por la proximidad del parto, puede ser difícil conciliar el sueño o retomarlo si nos despertamos. En estos casos, puede resultar bueno cenar unas dos horas antes de irte a dormir, no tomar café sino un té de tilo o un vaso de leche tibia, tomar un baño de inmersión o practicar relajación.

En todos los casos se trata de ideas que ayuden a relajarte para comenzar o retomar el sueño. ¿Cuáles son las que te dieron resultado?


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