Pequeños hábitos que reducen el dolor de espalda

El dolor de espalda es típico del embarazo, ¿cómo lo aliviás?

Irene se agacha para atarse los cordones; su panza ya está muy crecida ya que en tan solo 6 semanas va a nacer su segundo bebé, por lo que le cuesta un poco erguirse. Después de hacer un poco de esfuerzo se endereza y siente una fuerte punzada en la espalda. La cara se le contractura y cierra fuerte los ojos. Otra vez, como en su primer embarazo, la zona baja de la espalda se convierte en una molestia casi constante.

La situación de Irene la viven frecuentemente muchas embarazadas. El dolor de espaldas es muy común en los embarazos, ya que a medida que la panza crece el centro de gravedad del cuerpo se desplaza hacia delante y la zona baja de la espalda lo compensa arqueándose. De este modo, aumenta la presión sobre los discos y las vértebras de la columna y se produce el dolor.

La buena noticia es que el dolor puede reducirse si asumimos algunos hábitos. Los más importantes son los siguientes:


1-    Durante tu embarazo ajustá la postura del cuerpo: tratá de caminar derecha, sacando el pecho y evitando hundir los hombros. Esto puede mejorar la distribución del peso. También es bueno que al sentarte apoyes la parte baja de la espalda y procures que los pies estén plenamente asentados en el piso.

2-    Intentá pasar el menor tiempo posible de pie. En el caso de que tengas que estar parada un rato largo, tratá de apoyar uno de tus pies sobre una caja o escalón para aliviar el esfuerzo de los músculos de la espalda.

3-    Evitá doblar la espalda cuando te agaches y te vuelvas a parar. Lo más conveniente es que mantengas la espalda derecha y dobles las rodillas. Deberías sentir que las piernas son las que hacen todo el esfuerzo.

4-    Modificá la posición en la que dormís. Dormir de costado y con las rodillas dobladas puede aliviar el dolor. También puede ayudar dormir con un almohadón entre las piernas.

5-    Hacé ejercicio durante el embarazo. Los ejercicios lumbares pueden ayudarte a fortalecer los músculos de la espalda, eliminando la presión sobre las vértebras.


Todos estos consejos pueden ayudarte a reducir el dolor de espalda. Sin embargo, algunas veces el dolor de espaldas tiene otras causas que van más allá del embarazo. Por ejemplo, puede haber problemas de postura que se solucionan con plantillas especiales. Por ese motivo, lo recomendable es que si el dolor persiste consultes con un médico, que te puede recomendar otras formas de reducir el malestar.


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