Claves para fomentar la autoestima del bebé

Te contamos cómo colaborar para que tu hijo se valore a sí mismo.

Martín tiene seis meses y medio. Ya hace un tiempo que viene tratando de apoyar sus manos para gatear. Se ha dado algunos golpes, pero sigue intentando. De pronto, aparece en el cuarto de su mamá sonriendo: no se arrastra, sino que le da impulso a su cuerpo chiquito con sus manos y sus piernas. “¡Muy bien, Martincho!”, grita la mamá mientras aplaude. A los pocos segundos llegan el papá y los hermanos de Martín. Todos lo abrazan y lo felicitan. Se nota que Martín está contento: ahora está sentado, se ríe y él también aplaude.


La felicidad de Martín no es casual. Ya desde que nacen, las personas empiezan a desarrollar su autoestima. ¿Qué significa autoestima? Según los psicoterapeutas, es la forma en que las personas se sienten con respecto a sí mismas y cómo se valoran. La autoestima se basa en los pensamientos, sentimientos, sensaciones y experiencias que tenemos a lo largo de nuestra vida. Es algo que todos vamos construyendo a lo largo del tiempo. Tu bebé también tiene una valoración de sí mismo, y la construye a partir del apoyo que le expresan sus seres más queridos, sobre todo sus papás.

¿Cómo fomento la autoestima de mi hijo?

Recordemos que hasta hace poco el bebé estaba dentro de la panza de la madre: ahí todas sus necesidades estaban cubiertas: alimento, calor, descanso, etc. Ahora, en cambio, sale al mundo indefenso y requiere de la ayuda de los otros para estar satisfecho; la única manera que tiene de decirnos que necesita algo es llorando. La manera en que los padres respondan al llanto del bebé lo ayudará a construir su autoestima.

Las necesidades más comunes que puede tener un bebé en sus primeros meses de vida son: calor, descanso, alimento y limpieza. Es bueno que la cuna esté en un lugar cercano al cuarto de los padres, para que puedan escuchar su llanto y responder rápido.

Cuando el bebé empieza a crecer también necesita nuevos estímulos. Todos nos sentimos contentos cuando después de un esfuerzo o de un trabajo bien realizado alguien nos felicita. Nos dice que vamos por el buen camino, y nos motiva a tratar de seguir mejorando. Por eso, es importante que festejes cada logro de tu bebé: aplaudilo y felicitalo cuando empieza a gatear o caminar, cuando descubre la solución de un juego, cuando aprende alguna palabra nueva.

Los bebés llegan a un mundo en el que tienen todo que aprender. Sus guías más importantes son los padres. Por eso, por más que sea para cuidarlo, los papás tienen que tratar de no gritarles a sus hijos constantemente. A veces son buenos los límites, pero hay que saber manejarlos para no desmotivar los intentos de aprender de los bebés. Por eso, cuando esté por hacer algo que no debe, es mejor explicarle que no lo tiene que hacer o distraerlo con alguna otra actividad. Además, es bueno que los papás los motiven a que realicen pequeñas tareas para que vayan superándose, procurando no intervenir hasta que encuentren la solución.

De todas maneras, es bueno tener en claro que el mejor apoyo que una madre puede brindarle a su hijo es el afecto. Las sonrisas, las caricias, las palabras de la mamá son la base más importante sobre la que el bebé construirá su autoestima.


Fuentes: Kidshealth.org, Universidad de Nebraska (EE.UU.)


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