El cuidado de los bebés prematuros

Hoy en día, los bebés prematuros reciben cuidados especiales que les permiten un mejor desarrollo

El nacimiento prematuro de un hijo es un momento de temor e inseguridad para la mayoría de los padres. Sin embargo, hoy en día las técnicas utilizadas para el cuidado y desarrollo de los bebés prematuros han evolucionado, y muchos de los temores se deben en realidad a la falta de conocimiento sobre ellas. Aquí brindamos información valiosa para que los padres conozcan cómo son los bebés prematuros y qué cuidados especiales se les dispensan en las salas de los hospitales.

 

¿Cómo son los bebés prematuros?

 

Se denomina prematuros a todos los bebés que nacen antes de la semana 37 de gestación. Su apariencia es acorde a la semana de gestación en la que nacieron. Suelen presentar algunas características físicas: su cabeza es proporcionalmente más grande que el cuerpo; la piel es delgada, brillante y casi transparente, las venas pueden verse bajo la piel; el desarrollo de los genitales es menor; el desarrollo muscular es escaso y tienen una mayor cantidad de vello corporal. A medida que crecen, los bebés prematuros van adquiriendo el aspecto de un bebé que ha nacido a término, o sea, después de la semana 37.

 

¿Por qué deben permanecer en una Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN)?

 

Los bebés prematuros cuentan con muchas dificultades para vivir normalmente en el medio exterior. Sus cuerpos están menos adaptados para la vida fuera del útero materno y son vulnerables a varias enfermedades respiratorias, digestivas, cerebrales, sanguíneas y oculares. La UCIN les proporciona a los bebés prematuros una atmósfera diseñada para limitar el estrés y satisfacer sus necesidades básicas de calor, nutrición y protección.

 

Para proporcionar calor, la UCIN utiliza incubadoras y calentadores radiantes. De esta manera, se puede contrarrestar la falta de grasa corporal, que no permite al bebé mantener la temperatura adecuada. La nutrición también debe ser asistida, ya que los bebés prematuros no tienen un sistema digestivo suficientemente maduro. La mejor alimentación es la leche materna, que es administrada mediante una sonda, ya que los prematuros deben alimentarse muy lentamente para evitar infecciones intestinales.

Por último, al ser más vulnerables, los bebés prematuros requieren de una protección adecuada. La vigilancia constante que reciben en la UCIN permite controlar la salud del bebé, evitando o tratando las posibles enfermedades que contraiga.

 

Cuidados posteriores

 

Una vez que el bebé respira sin ayuda, obtiene un peso adecuado y no necesita del calor de la incubadora y de la alimentación asistida, se le da de alta. En este momento, el bebé, puede volver a su hogar para ser cuidado por los padres. Sin embargo, la mayoría de los bebés prematuros requieren un cuidado especial y deben ser vistos por sus pediatras frecuentemente para ser analizados. Esto requiere una especial atención y paciencia por parte de los padres, que deben estar preparados para brindarle a su hijo todo el tiempo y cariño que necesite.

 

Fuentes: Prematurity.org, Family Doctor, Medline Plus.



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