El parto y los cambios en el cuerpo

Ya nació el bebé y tu cuerpo vuelve a cambiar, ¿querés saber cómo?

Luego del parto sobrevienen varios cambios físicos. Algunos son tan bruscos como los del embarazo, por lo que los tres meses que siguen al nacimiento del bebé son llamados por muchos médicos “el cuarto trimestre”. Lo que ocurre es que el cuerpo poco a poco vuelve a ser como era antes y deja de funcionar de la manera especial en que lo hace para permitir el desarrollo del bebé durante el embarazo.

El primer cambio notable es la pérdida de peso. Obviamente se restan de la balanza los kilos del bebé, pero también se pierde el peso de la placenta y de la sangre y líquidos amnióticos. A su vez, las células que durante el embarazo retenían líquidos para funcionar adecuadamente durante el embarazo ahora los liberan.  Por eso es muy común que durante las semanas que siguen al parto la mujer orine y transpire mucho más de lo normal.

La mujer también sentirá cambios en el útero. Luego del parto, el útero está muy ensanchado. Apenas algunos minutos después del nacimiento del bebé, la madre comenzará a sentir contracciones parecidas a las que tenía durante el embarazo. Estas contracciones sirven para que el útero vuelva poco a poco a su tamaño normal. En algunos casos, este proceso es muy doloroso. A la semana, el útero ya estará reducido a la mitad, y entre la cuarta y la sexta semana ya retomará el tamaño que tenía durante el embarazo.

Son muy frecuentes en esta etapa las expulsiones de células. En un primer momento, estos líquidos tienen un color de marrón a rojizo que los hace muy similares a una menstruación. Sin embargo, a medida que transcurran los días, este líquido se va a ir haciendo más transparente.

Tampoco está librada la mujer de los cambios hormonales que ya tuvo durante el embarazo. En esta etapa habrá una reducción de la producción de estrógeno y progesterona. Esto tiene consecuencias tanto físicas como emocionales. Una de las consecuencias más habituales es la pérdida de pelo.

También empiezan a producirse las hormonas necesarias para la lactancia. Una de ellas, la oxitocina, en algunas ocasiones causa contracciones en el útero y, en consecuencia, dolor abdominal.

Todos estos cambios hacen que, de a poco, el cuerpo vuelva a ser como era antes. Sin embargo, no hay que creer que la figura que se tenía antes del embarazo se va a recuperar de una manera veloz y sin esfuerzo. Muchas mujeres ven a personas populares lucir su cuerpo pocos meses después del embarazo. Sin embargo, esto está muy relacionado con el estilo de vida que llevan, y al común de las mujeres suele resultarle más difícil.

Lo más importante es no desesperarse y hacer dietas drásticas o sobreejercitarse. Esto puede ser malo para la salud. Cuando se quiera empezar una dieta o una rutina de ejercicios, que en general resultan muy positivas, siempre hay que consultar antes al médico para evitar cualquier complicación.

Fuentes:

 Linda J. Murray, Leah Hennen, Jim Scott,  The Babycenter Essential Guide to Pregnancy and Birth: Expert Advice and Real-World Wisdom from the Top Pregnancy and Parenting Resource, Rodale, 2005.

 www.webmd.com


Compartí este artículo

¿Tenés una duda médica?

Consultá a un especialista. Podés hacerlo ahora mismo desde el Club.

CONSULTÁ A UN ESPECIALISTA