La pareja después del nacimiento del bebé
Muchas parejas se preparan para la llegada del bebé y realizan una división de tareas. Sin embargo, cuando el bebé finalmente nace, se dan cuenta de que esa división no es la más conveniente, y se generan conflictos. En estos casos, lo mejor es charlarlo de una manera sincera y comprensiva.
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0Hace ya algunas horas que te acostaste después de un día agotador. Estás en medio de un sueño profundo y de repente te despierta el llanto del bebé. “Te toca a vos” te dice tu pareja… Es el arreglo que habían hecho, pero te parece que debería ser más comprensivo, teniendo en cuenta lo que fue tu día…
Muchas parejas se sienten sorprendidas cuando finalmente llega el bebé. Los preparativos que habían hecho, los pactos sobre las futuras rutinas y la asignación de tareas parecen ser insuficientes. Mantener un hogar no es una tarea fácil; mantener un hogar y a la vez cuidar a un bebé es una tarea muchísimo más complicada. Algunas de las nuevas obligaciones eran inimaginables antes de tener el bebé, y el no haberlas previsto puede ser causa de conflictos en la pareja.
Existen algunos conflictos muy comunes en cuanto a las nuevas rutinas diarias de cada miembro de la pareja con la llegada del bebé. Estos son algunos ejemplos:
- Uno de los miembros cree que la división de tareas que habían pactado no es la más justa: es muy probable que antes del nacimiento hayan estado de acuerdo en algunos aspectos básicos: si ambos iban a trabajar todo el día fuera de la casa, si a uno le correspondía quedarse en casa y el otro debía ir a su lugar de trabajo, cuáles eran las tareas que le correspondían a cada uno, etc. Una vez que nace el bebé, uno de los miembros de la pareja puede pensar que esta división ya no es justa: las tareas son mucho más complicadas de lo que antes parecían.
- Uno de los miembros le reprocha al otro que, mientras el o ella trabaja todo el día, la otra persona se queda muy tranquila en su casa. Esto suele generar que la persona que reciba el reproche sienta que su dedicación al bebé no es valorada y, lo que es peor, que su pareja no la entiende.
- Uno de los miembros critica constantemente al otro alegando que hace todo mal: suele pasar en algunas parejas que son muy críticas respecto al otro. La pareja puede generar una competencia por ver quién es mejor padre que el otro.
- Uno de los miembros acapara todas las decisiones en un aspecto que afecta a toda la familia: puede pasar que en la pareja exista uno sólo que tome las decisiones financieras, o las decisiones sobre la educación del bebé o sobre el mantenimiento del hogar. Esta situación muchas veces genera que la otra persona se sienta excluida de algunos aspectos importantes para su vida.
Lo principal cuando se dan estas situaciones es no frustrarse y saber que es normal: a muchas parejas les pasa. Pero el hecho de saberlo no significa que hay que resignarse a ello. Estas cuestiones deben ser habladas con la pareja. No hacerlo significaría dejar que el problema persista, generando nuevas tensiones en el futuro. Para esta comunicación, algunos aspectos deben ser tenidos en cuenta.
En primer lugar, hay que ser concientes de que la llegada de un bebé crea muchos momentos de stress. No hay un manual sobre cómo ser padres, es un aprendizaje que debe experimentarse y que en muchas ocasiones puede desbordar a las personas. Por eso, es conveniente que las discusiones entre la pareja se den cuando las cosas están en calma, para que ambos puedan escucharse.
Una buena opción es crear una lista de temas que deben ser abordados, para que todos sean discutidos. Una vez que se empieza a hablar sobre ellos, cada miembro de la pareja debe tratar de ser receptivo y no estar a la defensiva, por ejemplo, rechazando cada crítica con una acusación. Esto generaría una de las situaciones de competencia que hay que evitar.
También debería permitirse un espacio en la charla para que cada uno exprese la dificultad que ve en sus tareas, con el fin de evitar los reproches antes expuestos, del estilo “yo trabajo todo el día, no me quedo en la casa”. En el caso del cuidado del bebé, una buena opción es proponer que la pareja pase uno o dos días con el bebé sin ninguna ayuda, para que pueda valorar lo difícil que es cuidarlo.
En todas las situaciones, es también primordial que la pareja tenga en cuenta que el fin de ambos es crear una buena familia, y acordar que cada uno dé lo mejor de sí mismo para lograrlo. Si a pesar de todo los problemas persisten, una última alternativa puede ser consultar con un profesional. Los especialistas tienen experiencia y pueden ser la ayuda que necesita la pareja.
Fuentes:
Kid´s Health
Debra Rosenberg y Mary Sue Miller The New Mom's Companion: Care for Yourself While You Care for Your Newborn, Sourcebooks, Inc., 2003
Escrita por: Redacción de Club de las embarazadas. La información de este sitio es difundida únicamente con motivos educativos. No debe ser utilizada como diagnóstico o tratamiento de enfermedades. Ante cualquier problema o enfermedad, consulte a su médico.
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