Una decisión crucial
Cuando se piensa en tener un hijo hay que tener que en cuenta que la decisión modificará la vida de los padres. Si bien no existen momentos más adecuados que otros, existen algunos aspectos fundamentales que conviene tener en cuenta al evaluar si se va a traer un hijo al mundo.
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0¿Estás preparada para traer un hijo al mundo? ¿Es el momento adecuado para hacerlo o hay que esperar? ¿Está tu cuerpo preparado para tener un hijo sano? Estas preguntas no son fáciles de contestar, y nadie más que los padres sabe cómo hacerlo. Sin embargo, en algunos casos las parejas no evalúan todos los aspectos que tienen que tener en cuenta y, a veces, toman decisiones apresuradas. A continuación, presentamos algunos aspectos que conviene evaluar. Esta lista no pretende ser exhaustiva, pero puede servir como un aporte a la hora de pensar si la pareja está preparada para tener un hijo:
La salud del futuro bebé depende directamente de ciertos hábitos de los padres. Por eso, es bueno que antes de decidir tener un hijo, la madre conozca cuál es su estado de salud y evalúe si está dispuesta a realizar ciertos cambios en sus costumbres para poder dar a luz a un niño más sano. Para saberlo, antes de tener un hijo, conviene que la mujer vea a su médico. Entre otras cosas, el médico le puede decir si está siguiendo una dieta adecuada. Algunos componentes nutritivos, como el ácido fólico, son importantes para el desarrollo de los bebés. Su ingesta antes y durante el embarazo ayuda a prevenir muchas complicaciones.
También es necesario que la mujer abandone algunos vicios como el cigarrillo, el alcohol y las drogas. Estos productos, además de afectar la salud de la madre, pueden tener efectos muy nocivos en la vida del bebé. Son numerosos los estudios que detallan los perjucios que sufre un niño en desarrollo cuando se tienen estos vicios, que también deben ser abandonados por el padre, ya que, por ejemplo, los bebés nacidos de fumadoras pasivas también pueden sufrir defectos en su desarrollo.
Otros hábitos, si bien no son indispensables, pueden resultar muy positivos para la salud de la madre y de su hijo. Conviene, por ejemplo, evaluar la posibilidad de comenzar una rutina de ejercicios si se decide tener un bebé.
Por último, algunas enfermedades de la madre, como la diabetes o la cardiopatía, pueden requerir cuidados especiales. Por eso, antes de buscar el hijo es necesario preguntarse si está dispuesta a realizar este esfuerzo extra.
No existe una edad más adecuada que otras para tener un hijo. Se cree que cuanto más avanzada sea la edad de la madre, más complicado será su embarazo, pero esto no es seguro y algunos estudios demuestras que madres de 40 años o más pueden tener pocos riesgos en sus embarazos. Por eso, lo más importante al tener en cuenta la edad son los aspectos emocionales, y ellos afectan a ambos padres.
Un aspecto fundamental que tiene que ver con la edad es el económico. Muchas parejas prefieren tener un hijo pasados los treinta años, ya que en esa época tienen una condición económica más fuerte y una carrera encaminada. Por el contrario, algunas parejas jóvenes todavía no pueden afrontar las cargas económicas que suponen mantener a una persona más, y por lo tanto prefieren esperar un tiempo.
Relacionada a la edad también está la madurez que se necesita para criar un hijo. Sólo los padres saben si podrán asumir las nuevas responsabilidades que supone cuidar a un bebé que en sus primeros años de vida será casi completamente dependiente de ellos.
Hoy en día, muchas parejas prefieren tener un estilo de vida independiente, y prefieren no tener hijos. Un hijo supone menores libertades, mayores presiones económicas y cambios en las relaciones sociales. La nueva vida se estructurará en torno al hijo: las salidas con amigos o con la pareja ya no serán tan frecuentes como antes, el trabajo en algunas situaciones pasará a segundo plano, los gastos tendrán que tener en cuenta las necesidades del bebé…
Finalmente, es necesario que ante estos cambios se decida cuál va a ser el rol de cada miembro de la pareja. Las tareas del hogar y del cuidado del hijo, además de la carga en el sostén económico de la familia, deben ser planeadas para saber si cada uno está dispuesto a asumir su rol.
Fuente:
Miriam Stoppard y Nancy Durrell McKenna, Nuevo libro del embarazo y nacimiento: GUIA practica y completa para todos los futuros padres, Editorial Norma, 2002.
Escrita por: Redacción de Club de las embarazadas. La información de este sitio es difundida únicamente con motivos educativos. No debe ser utilizada como diagnóstico o tratamiento de enfermedades. Ante cualquier problema o enfermedad, consulte a su médico.
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